lunes, 10 de diciembre de 2018

SORGIN Capítulo 2 Por una vez

Capítulo 2


Por una vez



—Ya está aquí tu hermana favo…
Las palabras mueren en mi boca al encontrar a mi hermano haciendo las maletas y con una llave que conozco muy bien en la mano

—Hola Kath...
Saluda mi hermano con un tono sospechoso y una sonrisa que irradia culpabilidad.

—¿A dónde te marchas?

—Te lo prometo que te lo iba a decir, pero es que no sabía cómo y la verdad es que me daba miedo lo que pensaras. Yo…

—¡Para! —Le freno antes de que continúe su vómito verbal.—Ve al grano Ash.

—Vale, te lo soltaré sin más: me voy.
Esas palabras me cayeron como un jarro de agua fría, esto no podía estar pasando, Ash es mi hermano, mi mejor amigo, es como mi otra mitad. Me siento dolida porque me lo esté contando ahora y triste porque se va.

—¿Cuándo te vas, a dónde, por qué... ?

—Me voy en media hora —Me detiene él ahora— Parto hacia Luboa, para… un viaje de negocios con papá.
Me dice en tono de pregunta, sé que obviamente me está mintiendo, eso me enfada, sabe que odio que me mienta. Pero, a la vez me quita un gran peso de encima, pensaba que se iba para siempre ¿Qué será tan horrible para que no me lo pueda contar, no es un simple viaje de negocios? ¿Por qué me lo dice ahora? Decido que es mejor no seguir indagando, creo que será mejor para mí.

—¡Ahhh, vale! —Noto cómo se le relaja el rostro al creer que me he caído en su intento de mentirme—¿Cómo tienes tu esta llave?— digo cambiando hábilmente de tema.

—La verdad no sé, estaba colgada en mi puerta esta mañana con una nota que decía. «Guarda esta llave, por una vez me será útil tu existencia». Pensaba que me la habías mandado tú.—me dice con un tono gracioso pero en el fondo asustado.

—Yo no he sido, idiota, es igual a la llave del Tesoro Real, pensaba que yo tenía la única llave…

—Pues se ve que no…—dice en tono de obviedad— Bueno, vete que necesito terminar esto.

—Vale, don responsable, ven a despedirte antes de irte.

—Claro que sí orco, ahora sal de mi cueva.
Me río por su comentario y después de darle un efusivo abrazo y despeinarle, salgo hacia el despacho de papá para que me confirme lo del viaje a Luboa.

Por el camino me encuentro con algo sorprendente. Absolutamente en todas las puertas del castillo está colgada una copia de la llave del Tesoro Real con la misma nota que le dejaron a Ashton. Un escalofrío recorre mi cuerpo. Inmediatamente desecho teorías muy locas, decido pensar que es una broma de mal gusto y sigo mi camino aún perturbada.

Al llegar a la oficina de mi padre, más conocido como Joel de Cumbia, toco la puerta y paso sin esperar su permiso.

—Hola Katherine, ¿Qué quieres hija?

—Hola papá, solo venía para asegurarme de que Ash no me ha mentido sobre lo de vuestro viaje de negocios a Luboa.
Hace una mueca extrañado pero de repente la cambia como si entendiera perfectamente la situación.

—Salimos en veinte minutos, mi maleta está allí—Dice señalando hacia el otro lado de la sala, al confirmarlo, le hago una seña para que prosiga.—Estaremos fuera unos tres días, no te preocupes hija, no es nada extraño.
Asiento insatisfecha ya que no me ha dado detalles y tampoco le veo con disposición.

—Por favor Kath, cuida de tu hermana Meredith y ayúdala con su trabajo de geografía, que sabes que se le da fatal. Y bueno, intenta que Nate no se meta en líos, que si no volverá loca a tu madre.

Ruedo los ojos y le prometo que haré lo que me pide. Seguidamente voy corriendo al cuarto de mis padres, mi madre siempre se encuentra allí y necesito hablar con ella, necesito que me dé una explicación sobre lo que está pasando.

 Al llegar toco la puerta y al igual que con mi padre, no espero respuesta y entro. Mi madre está sentada en su escritorio leyendo unos documentos que parecen la verdad muy aburridos. Al darse cuenta de mi presencia me mira con un gesto extrañado que se torna rápidamente algo enojado.

—¡Katherine Delancy William, ¿qué te he dicho sobre llamar a la puerta antes de entrar?!
De verdad amo a mi madre, pero hay veces que es muy estricta con las normas de educación y protocolo, ya que el hecho de que vaya a ser una reina maleducada le inquieta bastante.

—Lara Elisabeth William, he llamado a la puerta. Pero al ver que nadie me respondía he decidido entrar.
La cara de mi madre se relaja y me sonríe.

—Vale hija, pero que sea la última vez.— Me dice seria. —¿Para qué vienes?
Coloco una mano en mi pecho haciéndome la ofendida y le digo en tono de reproche que me ha dolido que no le agrade mi presencia. Mi madre se limita a reír y entonces decido preguntarle.
—Mamá, ¿Por qué se van realmente Ash y papá?
 Al igual que papá, al principio me mira extrañada pero rápidamente algo le hace clic en la cabeza, ya que cambia su expresión totalmente.

—Si Ashton no te lo ha dicho todavía, ya lo hará a su debido tiempo. Mientras tanto no te preocupes y ayúdame con estos documentos.

Hago una mueca y dispuesta a quejarme abro la boca, pero entonces comprendo que mi madre no me va ha decir nada, así que de mala gana asiento dando a entender que le ayudaré. Va a ser una tarde realmente divertida.

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1 comentario:

  1. Me ha encantado.
    ¡Quiero leer más!

    Gracias Juan por compartirlo.
    Animo a Camila a seguir escribiendo, también al resto del grupo.
    Merece la pena atreverse a hacer cosas, unas saldrán bien y otras no tanto, pero unas y otras ayudan a descubrir lo que cada uno es capaz de hacer. Siempre es mucho más de lo que creemos.

    Confiad en vosotros.

    Lourdes Atrio Bermejo

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